Visita:

17 dic. 2009

Ejercitos





El pequeño ejército de palabras llega corriendo a mi habitación, tocan la puerta de manera educada y toman por sorpresa dominio de cada cajón; roban las cartas y libros que guardo en el único rincón que hasta hoy me parecía ser el más seguro. Las más largas y sobrias palabras saltan a mi cama, se acuestan justo a mi lado y toman poder de mi mano, empieza a garabatear y expulsar ideas que ellas me ordenan. Secuestran los objetos que según no tiene valor, y toman los libros deseando que más compañeras se unan a la labor.
Todas marchan al unísono y secuestran mi razón (no parecen conformes con tener mi mano). Las hojas que han quedado en blanco, bailan desesperadas buscando algunas palabras que las cubran. Ahora mi trabajo es que ese ejército de palabras tenga un capitán a su mando. Me sorprende la agilidad de las más pequeñas; hacen una gran pirámide y empiezan a luchar unas con otras, se escupen malos significados, acentos y una que otra letra que no tiene que ir en esa palabra.
Cada una de ellas tiene un uso especifico, unas palabras sólo sirven de municiones, otras de catapulta para las palabras obscenas; sus valores, sus sentimientos o los simples significados no les importan más, ellas luchan con el alma, con el espíritu aguerrido de un pelotón fiel a su capitán, fieles a su corazón.
Su táctica de combate es la más sutil e interesante que he visto en años; los puntos, comas, los guiones y todos los signos se unen a la batalla, la guerra dura años, los bandos dejan de existir y luchan entre ellas, luchan por ellas… y todo para decir: Te amo…

No hay comentarios: