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10 may. 2011

Insomnio

No quiero más palabras mutiladas, ni recuerdos de ti. Ni cielos azules o alcobas que huelan a ti. No quiero la memoria de lo que no fue. Ni siquiera deseo lo que no será. Sólo me martirizo escribiendo de quien se fue a media nota, quien no pudo amar con la plenitud de la luna llena.


Y aunque mis palabras sean tan burdas como lo han sido siempre aún tengo tu mano en mi cadera, sujetándola con la fuerza debida.

Mis lágrimas aún tienen el sabor ajenjo de tu boca.

Debí bailarte sólo una vez, para que recordaras cada parte de mi ser. Para que no te fueras tan rápido o debí quizá no dejar que entraras así, sin pedir permiso, sin demostrar alguna muestra de respeto y cordialidad. Debí no ser una niña más. No hablar de lo que todos hablan. Debí amarte sin mi único encanto: las palabras.

Debí no jurar amor, no amarte, para así amarte sin saberlo, sin que nadie lo sospechara, para que al acabar la noche durmieras con el sabor de lo que todos hablan y sin preocupación de tiempo o espacio todos reprochen que no, no es amor.

Así debió de ser. Sin formulas ni añoranzas, sólo tu mano en mi cadera, que no la quitaras en ningún momento. Yo amándote sin saberlo, sin decirlo. Tú huyendo, como siempre…

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Galletita Oreo , escribes muy bien , me gusta !!! felicidades eres muy buena ...

Kzllxr dijo...

Muy bueno, niña(mujer) utópica! Suerte con tu taller (de utopías)!

asco dijo...

Que potente escribes, me gusta mucho...uanque me dio una penaaaaaa